La naturaleza se deja descubrir imponente y majestuosa en Ascochinga y sus cercanías, dando lugar a la contemplación, la recreación, el descanso y el asombro.
La variedad de formaciones y su entorno serrano con desniveles y arboleda armoniosamente distribuida, permite la ejercitación de diferentes actividades deportivas, desde el Polo y Golf, en una de las canchas más bellas del país, hasta parapente, trekking y deportes acuáticos en el Dique la Quebrada.
El paisaje se presta también para el disfrute de un clima privilegiado, de ríos y arroyos serranos con cascadas y balnearios naturales, y para el descubrimiento de sitios de maravillosa fuerza y exquisita belleza, como el Valle de Ongamira. Un verdadero valle encantado, majestuoso lugar surgido en el período cretácico (entre 120 y 130 millones de años atrás). Allí se encuentran sugestivas frutas naturales, cuevas usadas como refugio por los comechingones, originarios habitantes de la zona, es una muestra de la energía con que la naturaleza nos puede sorprender y contagiar cuando vamos a su encuentro.





